martes, 17 de junio de 2014

Novena a la Reina de la Paz: Día 2


ORACIONES PARA TODOS LOS DIAS (Al inicio)
Invocación al Espíritu Santo







Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo un
rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,
ven, dador de los dones,
ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
suave alivio.

Descanso en la fatiga,
brisa en el ardiente estío,
consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,
riega lo que está seco,
sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles
que en Ti confían,
Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,
dales el puerto de la salvación,
dales la felicidad eterna.
Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor
y será una nueva creación.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

(Al final)

El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre. Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error, lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría. Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Oración por un enfermo

Oh Dios mío, este enfermo que está aquí delante de Ti, ha venido a pedirte lo que él desea y piensa que es lo más importante para él. Tu, oh Dios, haz que entren en su corazón estas palabras: "¡Es más importante ser sanados del alma!". Señor, hágase sobre él tu santa voluntad en todo! Si Tú quieres que se sane, dale la salud. Pero si tu voluntad es diversa, que continúe llevando su cruz. Te rogamos también por nosotros que oramos por él; purifica nuestros corazones para que seamos dignos de donar, a través de nosotros mismos, tu santa misericordia. Protégelo y alivia sus penas, hágase en él tu santa voluntad. Que tu santo nombre sea revelado a través de él; ayúdalo a llevar con amor su cruz. Amén.

(Gloria al Padre, 3 veces)

Invocaciones a María Reina de la Paz

(Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo "Rey de la Paz", concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

. Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia, R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

. Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios,

. Para que la paz reine en todas las familias,

. Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla,

. Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas,

. Para que la paz reine en nuestros centros educativos y lugares de trabajo,

. Para que la paz reine siempre en nuestro país,

. Para que la paz reine en todo el universo.




Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


SEGUNDO DIA (17)


LA FE


Cuando la Virgen habló por primera vez sobre la paz, mencionó que para lograrla: "era necesario tener fe". Y la fe también ocupa un puesto relevante en la predicación de Jesús. En cierta ocasión el Señor dijo: "Tened fe en Dios, Yo os aseguro que quien diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar y no vacila en su corazón, sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis" Mc 11,22-24. La fe es la virtud teologal por medio de la cual el hombre se adhiere personalmente a Dios; y al mismo tiempo, e inseparablemente, el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. Es un don sobrenatural de Dios y un acto humano, consciente y libre, que corresponde a la dignidad de la persona humana. De la fe, nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica que, "Abraham es el mejor modelo y la Virgen María su realización más perfecta". CIC 144.


La Virgen con su presencia prolongada en Medjugorje pretende despertar la fe de los creyentes, a fin de obtener la paz y la conversión de los hombres. La Virgen ha dicho, que "para tener una fe firme es necesario dedicar tiempo a la oración y al ayuno." Ha dicho además, que "no se debe ahondar demasiado en los problemas y en las preocupaciones, porque Dios tiene siempre su mirada en nosotros." El mundo racionalista y materialista de hoy con sus propias capacidades y tecnologías, parece haber descuidado la fe. La Virgen ha dicho que "el mayor pecado del hombre de hoy consiste en la indiferencia a Dios".


Curiosamente, no ha dicho que es el aborto, la drogadicción, el alcoholismo, o los divorcios... "sino la indiferencia a Dios". Y era de esperarse, porque la indiferencia a Dios, es la raíz de todos los males que afectan la humanidad. Pero hay que destacar, que el pecado de la indiferencia a Dios no es sólo de los ateos, sino también de muchos creyentes. De aquellos que no ven el sentido de acudir a Misa regularmente, ayunar, leer la Biblia, Adorar a Jesús Sacramentado, comprometerse con la Iglesia... También allí hay una marcada indiferencia a Dios, falta de fe. La Virgen entonces, viene a renovar la vida cristiana. Invita a todos a darle a Dios el primer lugar en sus vidas. De esta manera se comienza a trabajar por la paz. Ella dice:


"¡Queridos hijos!: Escuchad: yo deseo hablaos e invitaos a que tengáis más fe y más confianza en Dios que os ama sin medida. Hijos míos, vosotros no sabéis vivir en la gracia de Dios, y por eso os invito de nuevo a llevar la Palabra de Dios en vuestros corazones y en vuestros pensamientos. Hijos míos, poned la Biblia en un puesto bien visible en vuestra familia: leedla y vividla. Instruid a vuestros hijos, porque si vosotros no sois ejemplo para ellos, se encaminarán hacia el ateísmo. Reflexionad y orad. De esta manera nacerá Dios en vuestro corazón y vuestro corazón estará lleno de alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!" 25-8-96.


PRECES


María Santísima es la imagen de lo que el hombre puede llegar a ser cuando se abre a la Palabra de Dios. Por su intercesión, invocamos a Dios nuestro Padre.


· Por el pueblo santo de Dios: para que, como María, que cooperó de manera especial en la obra de la redención, sea también testigo de la fe ante el mundo. Roguemos al Señor.


· Por nuestros pastores: para que, imitando a la Virgen fiel, precedan y guíen al pueblo en la fidelidad a Cristo y lleven a los pobres la Buena Noticia de la salvación. Roguemos al Señor.


. Por todos los que se entregan al servicio de los pobres, de los enfermos y de las personas ancianas: para que, como María en su visita a Isabel, sean imagen de la solicitud de Cristo por los hermanos. Roguemos al Señor.


. Por los padres y madres de familia: para que, a ejemplo de María, que vivió la experiencia de la vida privada de Jesús en Nazaret, sepan vivir en la realidad cotidiana la luz y la fuerza de la fe. Roguemos al Señor.


. Por nosotros y por nuestra asamblea: para que, invocando a María como Reina de la Paz, recibamos de Ella la perseverancia hasta el día luminoso del encuentro con su Hijo en el Templo de la gloria. Roguemos al Señor.


Oración


Oh Dios, que has hecho de la Virgen María, Esposa de tu Espíritu, la Colaboradora generosa del Redentor, concédenos también a nosotros adherirnos a Cristo, tu Palabra viviente, para cooperar en la salvación del mundo, Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Fuente: www.centromedjugorje.org










lunes, 16 de junio de 2014

Novena a la Reina de la Paz: Día 1


DIA 1: NOVENA A LA REINA DE LA PAZ




ORACIONES PARA TODOS LOS DIAS (Al inicio)

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo un
rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,
ven, dador de los dones,
ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
suave alivio.

Descanso en la fatiga,
brisa en el ardiente estío,
consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,
riega lo que está seco,
sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles
que en Ti confían,
Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,
dales el puerto de la salvación,
dales la felicidad eterna.
Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor
y será una nueva creación.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

(Al final)

El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre. Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error, lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría. Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Oración por un enfermo

Oh Dios mío, este enfermo que está aquí delante de Ti, ha venido a pedirte lo que él desea y piensa que es lo más importante para él. Tu, oh Dios, haz que entren en su corazón estas palabras: "¡Es más importante ser sanados del alma!". Señor, hágase sobre él tu santa voluntad en todo! Si Tú quieres que se sane, dale la salud. Pero si tu voluntad es diversa, que continúe llevando su cruz. Te rogamos también por nosotros que oramos por él; purifica nuestros corazones para que seamos dignos de donar, a través de nosotros mismos, tu santa misericordia. Protégelo y alivia sus penas, hágase en él tu santa voluntad. Que tu santo nombre sea revelado a través de él; ayúdalo a llevar con amor su cruz. Amén.

(Gloria al Padre, 3 veces)

Invocaciones a María Reina de la Paz

(Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo "Rey de la Paz", concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

. Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia, R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

. Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios,

. Para que la paz reine en todas las familias,

. Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla,

. Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas,

. Para que la paz reine en nuestros centros educativos y lugares de trabajo,

. Para que la paz reine siempre en nuestro país,

. Para que la paz reine en todo el universo.

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

PRIMER DIA (16) LA PAZ

Sabemos, por el Evangelio, cómo Jesús fue misionero de paz. En su nacimiento los ángeles alabaron a Dios porque la paz había llegado "a los hombres en quienes Dios se complace". Lc 2, 14.

Más adelante, cuando comenzó a predicar proclamó: "Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios". Mt 5,9. Y cuando envió a misionar a sus discípulos les dio instrucciones precisas para invocar la paz en las familias: "En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa." Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; sí no, se volverá a vosotros. Lc 10,5-6. También, en el contexto de la Ultima Cena, mientras se despedía de los Apóstoles volvió sobre el tema de la paz: "Os dejo la paz, mi paz os doy; no os las doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón, ni se acobarde" Jn 14, 27. Días después, la tarde de la Resurrección, volvió a insistir: "La paz sea con vosotros. Como el Padre me envió también yo os envío. A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados y a quienes se les retengan les quedan retenidos". Jn 20,20-23. Vemos entonces, cómo la paz era importante para Jesús y cómo delegaba su difusión a sus discípulos. También nosotros hoy, somos responsables de la paz. La paz no depende de los políticos ni de las negociaciones, sino de nuestra propia conversión a Dios. Es el mensaje que la Virgen hoy nos presenta.

Cuando la Madre de Dios habló por primera vez sobre la paz, sus lágrimas corrieron por sus mejillas, deslizándose por el vestido hasta el suelo. Alguien ha llamado, con justa razón, a la Colina de las Apariciones: la colina de las lágrimas de María. Aquel día mencionó que venía "por la paz" y que "la paz debía reinar entre Dios y los hombres y los hombres entre sí." ¿De qué paz hablaba la Virgen? De la paz que es fruto de la redención. Fruto del misterio pascual de su Hijo. Por esa razón, aquel día la Virgen apareció frente a una gran cruz negra; para hacernos entender que la única paz posible para la humanidad es la que ya nos otorgó su Hijo por medio de su pascua.

En los mensajes de la "Gospa" sobre la paz, es claro, que para que la paz reine en el mundo, primero debe comenzar a reinar en cada corazón y en las familias. Sólo de esta forma, el hombre podrá interceder eficazmente por la paz. Ha dicho que "cuando se ora por la Paz y el corazón no está en paz con Dios y con el prójimo, esa oración no vale tanto." María es Reina de la Paz, porque nos la ofrece primero al corazón y a nuestras familias. Con su paz, que es la paz de Jesús, podremos interceder entonces por los demás.

"¡Queridos hijos!: Hoy os invito a decidíos por la paz. Orad para que Dios os dé la verdadera paz. Vivid la paz en vuestros corazones y comprenderéis, queridos hijos, que la paz es un don de Dios.

Queridos hijos, sin amor no podéis vivir la paz. El fruto de la paz es el amor y el fruto del amor el perdón. Yo estoy con vosotros y os invito a todos, hijos míos, para que el primer paso que déis, sea perdonar a los de vuestra propia familia. De esta manera, tendréis la capacidad de perdonar a los demás. ¡Gracias por haber respondido a mí llamada!" 25-1-96.

PRECES

En la Virgen María, Reina de la Paz, Dios Padre nos muestra su amor. Por su intercesión, elevemos nuestras súplicas por nuestras necesidades y las de todo el mundo.

. Por la Iglesia, extendida por todo el universo: para que acoja en sí misma, como la Virgen María, la Palabra de salvación y engendre la vida nueva a los que Dios ha llamado. Roguemos al Señor.

. Por la paz y la justicia en la comunidad humana: para que sean derribados los proyectos de los soberbios, enaltecidos los humildes y colmados de bienes los pobres. Roguemos al Señor.

. Por todos los creyentes en Cristo: para que María los sostenga, como en la Iglesia naciente, y lleguen a formar un solo corazón. Roguemos al Señor.

. Por los consagrados al servicio del Reino de Dios: para que vivan su llamada con la misma generosidad con que María se ofreció a su Señor. Roguemos al Señor.

. Por nosotros: para que creamos sin reservas en el cumplimiento de la Palabra de Dios y progresemos en el camino de la fe. Roguemos al Señor.

Oración

Dios omnipotente que has hecho grandes cosas en Aquella que todas las generaciones llaman dichosa, renueva, por su intercesión, en nosotros, las maravillas de tu Espíritu para que podamos bendecir tu Nombre eternamente. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Fuente: www.centromedjugorje.org

miércoles, 11 de junio de 2014

La Coronita de la Virgen.


La coronita de la Virgen

Te comparto el día de hoy una devoción que me encanta, hace tiempo la descubrí y se ha vuelto parte importante de mis oraciones diarias, más que una manera de recitar una oración es para mí una forma hermosa y tierna de agradar y demostrar mi cariño a mi mamá del cielo, la más amada y linda de todas, segura estoy que a ella le encanta que le ponga todos los días su coronita.






Estoy segura que a ti también te va a encantar, te garantizo que si la haces con devoción y con mucho amor, vas a sentir como le agrada a ella que la recuerdes a diario de esta manera tan bonita que sin pretenderlo te hace cada día más cercano a ella y te acerca un pasito al cielo.

Imagina lo que es que cada día le lleves a quien más amas un detallazo, pues este es uno muy lindo para ella.

Esta devoción consta en recitar cada día El credo, 3 padres nuestros y 12 aves Marías, en honor de los doce privilegios y grandezas de nuestra señora.

Cuando rezas el Rosario, en los misterios Gloriosos, mencionas la coronación de la Santísima Virgen  María como Reina del cielo , y en él menciona que la Virgen fue coronada con una corona de 12 estrellas, pues bien, cada ave maría que rezas en esta devoción, es una estrellita de la corona, por lo tanto, lo que hace tan bella esta devoción, es que tu, de manera libre y llena de cariño, estas coronando a María todos los días como tu reina, y le estás dando ese lugar que se ganó ante Dios pero en tu vida y en tu corazón.

Hagamos una demostración, o mejor dicho te doy una propuesta para rezar la coronita, más cuando tu la rezas con frecuencia, vas a ir encontrando la manera personal de agradarla.

  1. Señal de la Cruz.
  2. Pides a María te ayude a imitarla en sus virtudes  y te de fortaleza para las pruebas de la vida.
  3. Credo
  4. Un Padre Nuestro
  5. Aves Marías
  6. Padre Nuestro
  7. 4 Aves Marías
  8. Padre Nuestro
  9. 4 Aves Marías
  10. Gloria al Padre.
  11. Finalizas con la Oración Sum Tuum Praesidium.


Te invito a que todos los días hagas con devoción esta coronita y te unas a quien tanto te ama, cabe mencionar que el Santo Rosario es la oración Mariana por excelencia, y que rezarlo es lo mejor que puedes ofrecerle, más dedicar un momento cada día a nuestra madre, de esta manera, te aseguro que le agradará, no sólo de pan vive el hombre y los detalles hacen una gran diferencia, así que alimenta tu alma con un bello detalle a la consentida.

Autor: Myriam Orozco.

lunes, 9 de junio de 2014

Mara Santangelo: Tenista Italiana conoce el amor de Dios en Medjugorge.


Al inicio de la película “Bella” el protagonista Eduardo Verástegui cuenta que su abuela le decía a menudo “si quieres hacer reír al Señor cuéntale los proyectos del hombre”.

Parece una frase hecha a posta para lo sucedido a Mara Santangelo, una tenista italiana, con talento y determinada, la cual aún teniendo un problema en los pies que le hace sufrir cada vez que juega, el 22 de junio del 2005 estuvo a punto de realizar el sueño de su vida: jugar en Wimblendon, el campeonato mundial de tenis y ganar contra una de las jugadoras más fuertes: la estadounidense Serena Williams. Sin embargo, precisamente en el mejor momento, después de haber ganado el primer set, los dolores en el pie izquierdo  se hacen insoportables, pide permiso para ir al baño, se quita las zapatillas y sus pies eran un baño de sangre.



Estoicamente Mara vuelve al campo, juega durante los dos sets siguientes, pero no hay más partida, no consigue apoyar más lo pies sin sentir punzadas de dolor.

Su humor es negro, reza y se lamenta, se dirige a su madre en el cielo, se enfada con el Señor porque parece que la haya abandonado precisamente en el momento más importante. Aún sufriendo en los pies desde nacimiento por una leve malformación, Mara había prometido a su madre que llegaría a Wimbledon y se convertiría en una campeona de tenis.

No obstante esta decepción, Santangelo va adelante y en el 2006, junto con Francesca Schiavone, Flavia Pennetta y Roberta Vinci conquista la Copa del Mundo (Fed Cup). Su set es decisivo cuando gana a la belga Kirsten Flipkens llevando a Italia al dos a dos. En el quinto y conclusivo partido la campeona Justine Henin se vio obligada a retirarse e Italia gana por primera vez la Fed Cup.


Santangelo comenzó a jugar al tenis con 5 años. A los 12 fue convocada al Centro Técnico Federal y siempre ha formado parte del equipo nacional. Profesional del 1998 al 2010 ha ganado cuatro veces contra las primeras diez del ranking mundial, cuenta con 9 torneos vencidos en individual y 23 en dobles.No obstante su capacidad de resistir al dolor al final del 2009 Mara debe rendirse. Después de otra lesión, le diagnostican el Neuroma de Morton que implica la eliminación de un nervio. Desde ese momento Mara no podrá jugar más a nivel profesional.


En el libro donde cuenta su historia “Te lo prometo – el partido de la vida, la fuerza de la fe, el valor de levantarse” editado por Piemme, Santangelo escribe:




“Dejar el tenis ha sido duro. El infortunio que siempre me ha dejado lejos de la victoria y de los campos de juego me ha obligado a combatir el partido más difícil de mi vida. No es un punto, no es un juego, no es un set, no es un partido. Es el camino de la fe que, de repente, después de tanto buscar, me ha iluminado el alma en Medjugorje conduciéndome donde no imaginaba poder llegar”.

El libro de Santangelo fue presentado el 20 de julio en San Benedetto del Tronto en el contexto de la XIII edición de la manifestación “Escritores bajo las estrellas” promovida por la librería “la Bibliofila”.


En el libro la autora cuenta su historia agonística y humana. Una vida difícil, con los padres que se separan cuando ella era aún pequeña. Su amada madre muere en un accidente de tráfico, cuando ella tenía solo 16 años. Un luto nunca aceptado en el fondo. Un intento de reacción que la empuja a andar adelante por la promesa hecha a la madre y una determinación que refleja la rabia contra el dolor que sufría en los pies.

En realidad Mara estaba enfadada contra el mundo, para el dolor de pies y por la pérdida de su madre. En su camino encuentra muchas personas que la querían mucho y la ayudaban como  Giampaolo Coppo, su entrenador, “maestro en el campo y en la vida” y muchos otros que encontrará después de un viaje a Medjugorje.

Toda la primera parte del libro es la historia de esta rabia, y de una incapacidad de Mara de aceptar el dolor que la penaliza y que le impide hacer lo que más ama, jugar al tenis, y el destino adverso y cruel que la ha privado de su amada madre.



Mara no consigue librarse de los tormentos hasta que no decide ir a Medjugorge. Intensísima la parte del libro en la que cuenta la noche que cambió su vida. Mara que se decía capaz de “hacer apenas la señal de la cruz y apenas recuerda el Ave María” cuenta la primera confesión después de años de silencio y de clausura. En fila frente al confesionario, Mara tiene miedo, pero busca el valor, se dice “Jesús entenderá mis fragilidades. Fuerza Maretta, peor que Williams este sacerdote no podrá ser nunca”.

Era desde el día de la Primera Comunión que Santangelo no se confesaba. Después de arrodillarse confiesa todo, un río que se inunda. Se siente amada, entendida, escuchada y una serenidad que nunca había sentido.

Ha escrito en el libro “ha sido el inicio de una nueva vida”. Así Mara Santangelo, tenista con talento y fuerte, siempre muy reservada, comienza a hacer asistencia y acogida a otros. Entra en el grupo de Chiara Mirante “Nuevos horizontes” y participa activamente en la iniciativa “abrazos gratis”. Confiesa “¡que felicidad ser útil al prójimo. Que alegría acoger con amor, buscando ser fuente de compartir!”


A quién le ha preguntado: “¿por qué una persona de éxito como tú, que tiene de todo, se pone en medio de una calle a regalar abrazos?” Mara responde: “nuestra existencia no es nada sin amor, sin un corazón dispuesto a donar, a amar y ser amado”.

“El verdadero renacimiento espiritual – concluye Mara – está en el entender que a través de ti, otros pueden ver una luz que va más allá de tu persona, más allá de la carne y la materia; la luz resplandeciente de Cristo”.

Fuente: Zenit.org Roma 1 de Agosto del 2013
Publicado por: Rosas para la Gospa Noviembre del 2013

domingo, 8 de junio de 2014

Pentecostés y el Regalo de la Santa Eucaristía.



Estoy presente en la Santísima Eucaristía a través del acto de la Transubstanciación


Mi amadísima hija, debo recordarles a todos los hijos de Dios la Verdad de Mi Promesa de darle a la humanidad el Regalo de la Santa Eucaristía.


 
 



Debo recordarles del Poder de la Santísima Eucaristía y del hecho de que Soy Yo, su amado Jesús, Quien está verdaderamente Presente. Yodi Mi Cuerpo para salvarlos de la condenación eterna. Les di Mi Cuerpo para poder permanecer dentro de sus almas.
Estoy Presente en la Santísima Eucaristía a través del acto de la Transubstanciación. Expliqué esto muy claramente a Mis apóstoles en la Última Cena. Entonces, ¿por qué muchos de ustedes no aceptan este gran Regalo dado a ustedes a un gran costo? Este es Mi Regalo para ustedes. Mi Cuerpo y Mi Sangre fortalecerán su alma. Mi Presencia Divina sustenta su alma y provee a todos aquellos quienes aceptan Mi Santa Eucaristía con una Gracia especial, la cual los traerá más cerca a Mí.
 


 

Cuando Me hagan Compañía durante la Adoración Eucarística, derramaré los mayores Dones sobre ustedes. Pronto encontrarán difícil separarse de Mí y Yo estaré más cerca de ustedes. Su corazón llegará a estar entrelazado con Mi Sagrado Corazón.
Nunca deben olvidar el Poder de Mi Santa Eucaristía, porque esta retiene la Luz de Mi Presencia en el mundo. Sin Mi Verdadera Presencia en la Santa Eucaristía, ustedes estarían perdidos y serían incapaces de permanecer en estado de Gracia. 
  
Cuando sean privados de Mi Cuerpo, empezarán a sentirse vacíos. Serán separados de Mí y mientras todavía Me amen, se esforzarán por permanecer en unión conmigo.


Fuente: Jesús a la humanidad



viernes, 6 de junio de 2014

Devoción al Sagrado Corazón de Jesús.


Explicación de la fiesta

La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida. Y tanto nos ama, que sufre cuando su inmenso amor no es correspondido.


La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos especialmente en estos 30 días.

Esto significa que debemos vivir este mes demostrándole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna.
Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando.

Debemos vivir recordandolo y pensar cada vez que actuamos: ¿Qué haría Jesús en esta situación, qué le dictaría su Corazón? Y eso es lo que debemos hacer (ante un problema en la familia, en el trabajo, en nuestra comunidad, con nuestras amistades, etc.).
Debemos, por tanto, pensan si las obras o acciones que vamos a hacer nos alejan o acercan a Dios.

Tener en casa o en el trabajo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nos ayuda a recordar su gran amor y a imitarlo en este mes de junio y durante todo el año.

Origen de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús

Santa Margarita María de Alacoque era una religiosa de la Orden de la Visitación. Tenía un gran amor por Jesús. Y Jesús tuvo un amor especial por ella.
Se le apareció en varias ocasiones para decirle lo mucho que la amaba a ella y a todos los hombres y lo mucho que le dolía a su Corazón que los hombres se alejaran de Él por el pecado.
Durante estas visitas a su alma, Jesús le pidió que nos enseñara a quererlo más, a tenerle devoción, a rezar y, sobre todo, a tener un buen comportamiento para que su Corazón no sufra más con nuestros pecados.

El pecado nos aleja de Jesús y esto lo entristece porque Él quiere que todos lleguemos al Cielo con Él. Nosotros podemos demostrar nuestro amor al Sagrado Corazón de Jesús con nuestras obras: en esto precisamente consiste la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.






Las promesas del Sagrado Corazón de Jesús:

Jesús le prometió a Santa Margarita de Alacoque, que si una persona comulga los primeros viernes de mes, durante nueve meses seguidos, le concederá lo siguiente:

1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado (casado(a), soltero(a), viudo(a) o consagrado(a) a Dios).
2. Pondré paz en sus familias.
3. Los consolaré en todas las aflicciones.
4. Seré su refugio durante la vida y, sobre todo, a la hora de la muerte.
5. Bendeciré abundantemente sus empresas.
6. Los pecadores hallarán misericordia.
7. Los tibios se harán fervorosos.
8. Los fervorosos se elevarán rápidamente a gran perfección.
9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.
10. Les daré la gracia de mover los corazones más endurecidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás será borrado de Él.
12. La gracia de la penitencia final: es decir, no morirán en desgracia y sin haber recibido los Sacramentos.
Fuente: Catholic.net

jueves, 5 de junio de 2014

La Humildad, virtud predilecta de Dios.


La virtud de la humildad es considerada la virtud de virtudes, la Joya de la corona, una virtud tan encantadora  y sublime que quien logra entenderla y trabajarla, se puede decir que alcanza una perfección tan superior que parece algo natural, quizá hasta común.

En muchas bibliografías, diccionarios o libros de formación humana podremos encontrar la definición de esta virtud, yo en lo personal, creo que hace falta elevar mucho más la definición y hago énfasis en exponer la virtud de la humildad del hombre y mujer de fe. Pues esta virtud es por encima de todas la que más agrada a Dios.


Esta joya como ya lo mencione, es la que más agrada a Dios, y eso me llevo a cuestionarme muchas veces sobre que hay en ella que tanto le agrada. “Que tendrá lo pequeño que a Dios tanto le agrada” y porque los que tienen esta virtud obtienen tanto de él.

Pues bien, creo lo siguiente, la humildad habla mucho de la nobleza del alma, de un alma transparente y cercana a lo esencial, de equilibrio y ecuanimidad y de sabiduría, pero una sabiduría divina, de un total control de sí pero dirigido por y para algo más grande; aprovechando esta palabra, esta virtud habla de grandeza, sí así es, de grandeza humana.

“Dichosos los humildes de corazón porque de ellos es el reino de los cielos”.
Si pensabas que ser humilde se relaciona con los bienes materiales, creo que no vas por buen camino, al menos no en esta definición de humildad, de la humildad cristiana.

 La humildad de corazón, la que es grata a Dios, en primer plano, es aquella que entiende la grandeza del ser humano sólo en la medida que él hombre entienda la grandeza de Dios, es decir, sólo si atribuye su grandeza, sus dones, su total existencia a ese Dios que por amor nos creó y nos ama al extremo, con esto quiero decir que “NADA ES MERITO, TODO ES GRACIA”, todo hasta lo más pequeño viene de él.

Por tanto, ser humilde significa, poner  a Dios en primer lugar en tu vida. Aceptar de él las bendiciones, las cuáles son muchas, pero también aceptar la cruz, los momentos de prueba, aceptarlos porque en su sabiduría lo permite, dejarte moldear por él  y aceptar lo que esto implica, darle todo el crédito y la confianza para aconsejar y tomar tus decisiones en base a su voluntad.

El ejemplo más grande de humildad lo podemos encontrar en su más bella Joya, la Virgen María, su humildad, virtud más apreciada por Dios radicó en esto, ella puso siempre en primer lugar a Dios, amó y aceptó su voluntad aunque esta no siempre fuera clara, y aunque no siempre fuera sencillo, fu fiel hasta el final a su palabra, pues confiaba en ella, aceptó la dicha y también aceptó la cruz, con amor y plena confianza,  y todo lo que ella es, lo atribuye a él, cuando dices María, ella dice Dios, te recomiendo meditar la oración del MAGNIFICAT, es la oración de humildad más grande que existe. En ella acepta que Dios es el que ha hecho maravillas en ella . Por ello la exaltó sobre todo lo creado.

La humildad  que le agrada a Dios por último, no radica en que te sientas perfecto, o que digas que no vales nada, la humildad verdadera viene de aquel que se sabe imperfecto, que se sabe pecador, pero que eso no lo empobrece, si no por el contrario, es aquella que dice, soy pecador, lo sé, pero Dios me perdona, el me purifica, el me engrandece, en él soy grande porque su misericordia es mayor que mis problemas y que mis pecados. Me caeré mil veces y me voy a levantar mil más porque todo lo puede en aquel que me fortalece.


En fin ser humilde es aceptar que todo viene de él y que todo lo puede con él, y sólo en él. Es por eso que la humildad es la virtud por excelencia, y es por más la que más agrada a Dios, pues es la única manera en la que puede obrar maravillas en ti.

Así que si quieres trabajar en ella, busca agradar en todo lo que haces, hasta en lo más pequeño de tus acciones y pensamientos a Dios, pide a la Virgen María que te ayude a cultivar la virtud tanto como ella y espera sólo de él la recompensa.

Autor: Myriam Orozco.