jueves, 22 de mayo de 2014

Consagración a la Reina de la Paz: Día 13


Día 13º de preparación para consagrarme a la Reina de la Paz;
La Coronación de espinas




En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Heb. 2, 5-10 Dios no sometió a los ángeles el mundo venidero, del que estamos hablando; de ello dan fe estas palabras: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el ser humano, para que mires por él? Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, todo lo sometiste bajo sus pies. En efecto, al someterle todo, nada dejó fuera de su dominio. Pero ahora no vemos todavía que le esté sometido todo. Al que Dios había hecho un poco inferior a los ángeles, a Jesús, lo vemos ahora coronado de gloria y honor por su pasión y muerte. Pues, por la gracia de Dios, gustó la muerte por todos. Convenía que aquel, para quien y por quien existe todo, llevara muchos hijos a la gloria perfeccionando mediante el sufrimiento al jefe que iba a guiarlos a la salvación.
25 agosto 1996
"Queridos hijos, escuchad, porque quiero hablaros e invitaros a tener más fe y confianza en Dios que os ama fuera de toda medida. Hijos míos, vosotros no sabéis vivir en la gracia de Dios. Por eso nuevamente os llamo a todos a que llevéis la palabra de Dios en vuestros corazones y en vuestros pensamientos.
Hijos míos, colocad la Sagrada Escritura en un lugar visible en vuestras familias, leedla y vividla. Enseñad a vuestros hijos, porque si vosotros no sois un ejemplo para ellos, vuestros hijos se alejarán de Dios. Reflexionad y orad, así Dios nacerá en vuestros corazones y vuestros corazones estarán gozosos. Gracias por haber respondido a mi llamada."
Meditación
Madre, tú quieres que todos tus hijos se salven. El Padre Celestial desea que todos lleguemos al conocimiento de la verdad. ¿Cómo? Con la Palabra de Dios. En tu mensaje hoy nos invitas a anunciar a Jesús. Que los padres anuncien a sus hijos a Cristo teniendo la Biblia en sus manos, en sus labios y sus corazones. Que los sacerdotes anuncien a sus hijos espirituales a Jesús con sus palabras. Que los religiosos y religiosas lleven la Palabra de Dios al mundo entero por medio de sus apostolados y oraciones. Que todos tengamos la Palabra de Dios presente en la vida. Solo así seremos ejemplo y otros no perderán la fe por mi causa. ¿Qué me pides hoy Madre? ¿Cuántas palabras mal dichas en mi vida? ¿Cuántas palabras digo que hieren a otros? Palabras que matan, que llenan a otros en la familia de la fe de escepticismo. Los hijos tendrán fe, si ven que sus padres viven la fe, si llenan su corazón de la Palabra de Dios. Señor, ¿qué somos los seres humanos para preocuparte así de nosotros? Tú deseas instruirnos en el camino hacia el cielo por medio de la Reina de la Paz. Al igual que en tus padecimientos y mediante tus sufrimientos nos haces posible la gloria de Dios, haz que cada uno de nosotros tengamos más fe por medio de la Palabra de Dios. Que la tenga en mi pensamiento y corazón para vivirla. Para ponerla en práctica. Y así mi vida se transforme, también mi familia y mi parroquia. Hoy comenzaré a leer el libro de los
Proverbios. Cada día lo leeré y pondré en práctica lo que el Espíritu Santo me ilumine al leer pausadamente algún versículo. AMÉN
1 Padrenuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria
Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.
María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero.


Oración Final
Madre, tu viste la humillación de Jesús al ser coronado de espinas. Tu corazón sufrió con Él para salvarnos. Te presento a todos los que nos preparamos para   consagrarnos a tu corazón. Todos en algún momento hemos sido humillados o ridiculizados por otros. Hemos sentido que no servíamos. Hemos sufrido por la fuerza del mal. Danos la gracia de dejarnos enseñar por la Palabra del Señor y por tus mensajes para que el amor de Dios se manifieste en nuestras vidas y llenos de esperanza y amor seamos coronados de gloria, siendo coronados con Jesús en su Pasión. AMÉN

Fuente: Grupo de oración Totus Tuus Reina de la Paz.
Puedes encontrar este documento en: www.totustuusreinadelapaz.org

miércoles, 21 de mayo de 2014

Consagración a la Reina de la Paz: Día 12


Día 12º de preparación para consagrarme a la Reina de la Paz;

La Flagelación del Señor





En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

 1 Pe. 2, 19-24 Pues eso es realmente una gracia: que, por consideración a Dios, se soporte el dolor de sufrir injustamente. Porque ¿qué mérito tiene que aguantéis cuando os pegan por portaros mal? En cambio, que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios. Pues para esto habéis sido llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se entregaba al que juzga rectamente. Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia. Con sus heridas fuisteis curados.

 4 julio 1985

"Queridos hijos, gracias por cada sacrificio que vosotros habéis ofrecido. Ahora yo os exhorto a ofrecer vuestros sacrificios con amor. Deseo que vosotros, que sois débiles, comencéis a ayudar con confianza, y el Señor os dará la confianza. Gracias por haber respondido a mi llamada."

 Meditación

¡Las obras malas me vuelven ciego! Así estaban Señor, ciegos los que te tienen en sus manos y te golpean. Cuando nos ponemos en el centro de nuestra vida a nosotros, cuando imponemos nuestro modo de razonar y pensar a otros y no te ponemos a ti en el centro. No ponemos por obra la voluntad de Dios. Entonces nos creemos amos de la vida. Dueños y dioses de otros. Así el pecado y la maldad abunda en mi y en tantas personas a mi alrededor. Y son tantos los que no tienen necesidad de Dios. Abunda el ateísmo, el agnosticismo, la incredulidad, la falta de fe y la tibieza en los católicos ¿¡Qué hacer!? Tu Palabra Señor, hoy me dice por boca de San Pedro: “Tus heridas nos han curado”. ¿Soy consciente de que estoy herido? ¿Soy consciente de que hiero a los demás? El ayuno es el medio más eficaz para detectar esto en mi corazón. Dios hará que me conozca al ayunar y al orar. Será la garantía de mi entrega a Dios.

Porque si yo no soy amo de mi mismo, entonces debo entregarme a Dios. Ofrecer el bien y obrar bien aun cuando otros me hacen sufrir injustamente. Pero si por el contrario me creo dueño de mi, siempre tendré excusas para no orar por falta de tiempo, siempre tendré problemas o motivos para no ayunar. Y el problema es que pongo barreras y excusas para no encontrarme con Dios en lo que me pide. Porque no me ofrezco voluntariamente como hizo Jesús cuando lo golpeaban. El ayuno hará que se produzca en mí una gracia especial que la Reina de la Paz desea. Poder confiar en Dios totalmente y sacrificarme por amor a Dios. ¿Cómo sucederá esto en mí? Conociendo la verdad sobre mí mismo y experimentando la verdad de todas las cosas de una manera nueva. Me daré cuenta de que no soy autosuficiente. Percibiré que el mundo no puede satisfacer mi corazón. Y entonces se despertará en mí un profundo anhelo de Dios. Solo así se rompe la indiferencia ante las cosas de Dios. Ante lo religioso. Mi corazón se abre a Dios en el diálogo, en el ofrecimiento, en la oración constante. Así me libera Dios, no me hace esclavo. Así vivió Jesús sus sufrimientos y dolores antes de morir en la Cruz. libremente se entregó por amor. Su corazón pobre siendo Dios escucha al Padre y cumple su voluntad. Este es el camino de mi felicidad. La paz interior que necesito. María, haz que sea libre. Danos a los que nos preparamos para consagrarnos la gracia de renunciar a perder el tiempo en aquello que no nos lleva a Dios. Que las relaciones personales sean para dar gloria a Dios y así crecer en la fe, esperanza y amor. Que cuando hable sea bueno, constructivo y oportuno. Jesús es nuestro ejemplo; “no cometió pecado y en su boca no se halló engaño, al ser insultado no respondía con insultos, al padecer no amenazaba. AMÉN

 1 Padrenuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria

 Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.

 María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero.


Oración Final

Gracias Jesús por aceptar por nosotros la flagelación con amor para mi salvación. Por tus heridas yo soy sanado. Te presento a quienes nos estamos preparando para consagrarnos a la Reina de la Paz y a sus familias. Sana sus corazones. Sánanos de no haber experimentado tu amor. Haznos capaces de abrirnos a la Reina de la Paz para que las relaciones familiares y personales que han sido lastimadas y flageladas por malas palabras y comportamiento sean curados. Y respondamos generosamente a sus mensajes. AMÉN

Fuente: Grupo de oración Totus Tuus Reina de la Paz.
Puedes encontrar este documento en www.totustuusreinadelapaz.org

martes, 20 de mayo de 2014

Consagración a la Reina de la Paz: Día 11


Día 11º de preparación para consagrarme a la Reina de la Paz:

La oración de Jesús en Getsemaní





En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Heb. 5, 7-9 Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial. Y, aun siendo Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se convirtió, para todos los que le obedecen, en autor de salvación eterna.


25 febrero 1988

"Queridos hijos, hoy también deseo invitaros a la oración y al abandono total a Dios. Sabed que os amo y que es por amor por lo que he venido aquí para mostraros el camino de la paz y de la salvación de vuestras almas. Deseo que me obedezcáis y que no permitáis que Satanás os seduzca. Queridos hijos, Satanás es muy fuerte y por eso pido vuestras oraciones y que me las ofrezcáis por aquellos que están bajo su influencia, para que puedan salvarse. Dad testimonio con vuestras vidas y ofreced vuestras vidas por la salvación del mundo. Estoy con vosotros y os doy las gracias. En el cielo recibiréis del Padre la recompensa que Él os ha prometido. Por eso, hijos míos, no os preocupéis. Si vosotros oráis, Satanás no podrá hacer nada contra vosotros porque vosotros sois hijos de Dios, y Él tiene Su mirada puesta en vosotros. Orad. Que el Rosario esté siempre en vuestras manos como signo para Satanás de que vosotros me pertenecéis. Gracias por haber respondido a mi llamada."

Meditación

La Reina de la Paz nos pide que oremos. Que recemos el rosario. ¿Por qué? Rezar el rosario es señal de que pertenecemos a Dios, no a Satanás. Rezar el rosario es pensar en la biografía de Jesús, en su vida. Rezar el rosario es pasar mentalmente por el currículum de Cristo y de la Virgen María. Es meditar la vida del Señor, en el mismo Espíritu que ha inspirado el Evangelio y que ora en nosotros, meditar la vida de Jesús para amarlo.

Él nos amó hasta el extremo. Jesús antes de dar su vida por amor oró en el huerto de Getsemaní. Oró y veló. Satanás quería que no entregase su vida, le mostró todos los males y pecados que la humanidad cometería. El daño que le causó fue un gran sufrimiento para Él. Pero Jesús ora y busca la voluntad del Padre. Sacrifica su vida por ti y por mí. Esto, solo es posible con la oración. Mi Madre del cielo me pide que rece el rosario todos los días. Esta oración me hará velar constantemente. Así Satanás no podrá dañarme. Como Jesús, debo buscar la voluntad del Padre Celestial. Cada Ave María rezado con amor es luz, gracia y bien para mí, para mi familia, mi parroquia y para toda la humanidad. Orando, doy testimonio de mi fe, y me uno a Jesús para la salvación del mundo. También yo seré causa de salvación eterna para otros si obedezco los planes de Dios y de la Reina de la Paz en mí. Cada Ave María trae la bendición de Dios a mi corazón y ahuyenta a Satanás que quiere tentarme en todo tiempo y lugar. Esta oración será siempre nueva si rezo con amor, si rezo con el corazón. El amor no se repite jamás. Cada Ave María es nueva porque el Espíritu Santo lo hace todo nuevo. El Espíritu Santo es quien renueva en mí el don del amor. Solo así me abandonaré al Padre como Cristo lo hizo. Hoy te pido Madre para mí y para todos los que nos estamos preparando para consagrarnos a ti que nos des la gracia de rezar el rosario todos los días con amor. Que lo rece despacio y pensando en lo que tú y Jesús vivisteis. Y si a lo largo del día no encuentro tiempo haz que rece los misterios por separado; uno en la mañana, otro al mediodía, otro en la tarde, otro en la noche, otro al ir a dormir. Que yo rece el rosario por mis hermanos que se están preparando para consagrarse a la Reina de la Paz. AMÉN.

1 Padrenuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria


Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.


María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero.

 Oración Final

Gracias Jesús, por tu oración y Tu sufrimiento en Getsemaní. Gracias por tus palabras: “hágase tu voluntad”. Ahora te pido por todos los que nos estamos preparando para la consagrarnos a tu Madre, la Reina de la Paz. Ella que siempre ha hecho la voluntad de Dios. Danos la gracia de aceptar la voluntad del Padre Celestial y acudir siempre a la oración con fe y confianza. AMÉN.

Fuente: Grupo de oración Totus Tuus Reina de la Paz.
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lunes, 19 de mayo de 2014

Consagración a la Reina de la Paz: Día 10


Día 10º de la preparación para consagrarme a la Reina de la

Paz: La institución de la Eucaristía





En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén


Jn. 6, 41-43.53-56 Los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo», y decían: «¿No es este Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?». Jesús tomó la palabra y les dijo: «No critiquéis. Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.


25 Abril 1988

"Queridos hijos, Dios desea haceros santos, y por eso os invita a través de mí al abandono total. ¡Que la Santa Misa sea para vosotros la vida! Daos cuenta que la iglesia es la casa de Dios, el lugar donde os reúno y quiero mostraros el camino que conduce a Dios. ¡Venid y orad! No os fijéis en los demás ni difaméis. Que vuestras vidas sean, en cambio, un testimonio en el camino a la santidad. Las iglesias son dignas de respeto y consagradas porque Dios, que se hizo Hombre, vive en ellas día y noche. Por lo tanto, hijos míos, creed y orad para que el Padre aumente vuestra fe, y luego pedid cuanto necesitéis. Estoy con vosotros y me regocijo por vuestras conversiones. Os protejo con mi manto materno. Gracias por haber respondido a mi llamada."


Meditación

Cristo en la Eucaristía está vivo. La Reina de la Paz me recuerda que la Santa Misa debe ser lo más importante cada día para mí. Es un misterio de fe. Misterio que yo creo, que acepto, que amo y que me da vida. El mismo Jesús me lo dice en su Evangelio.

 Para Dios nada hay imposible. Él envió el Espíritu Santo a María para que el Hijo se encarnase en su seno. Y por el sacerdote desciende el Espíritu Santo sobre el pan y el vino haciendo el milagro de la transubstanciación. Jesús se hace realmente presente con su cuerpo, sangra, alma y divinidad. Nosotros, como la Virgen María, creemos en la omnipotencia de Dios. Dios lo que dice, lo hace. Y Él nos dice que comamos y bebamos de Él para tener vida. Este misterio no puedo reducirlo a análisis experimental. La fe no la puedo reducir a experimento. Madre tú me invitas a la santidad. Viviendo este misterio de fe. Tú me dices ve a la Santa Misa con antelación y ora para prepararte. Recibir a Jesús es unirme a Él. Tú deseas, que tus hijos recibamos la Santa Comunión con la conciencia de recibir a Dios. La gratitud de ser hijos de Dios. Solo así construiré mi vida y podré ofrecer a Dios la vida para que se transforme en vida divina. Para que sea útil. Para salvarme y colaborar en la salvación de otros. Esto solo sucede en la Eucaristía. Mi corazón es el altar para Cristo. Don está el corazón, está el amor y la vida. Madre, haz que ame la Eucaristía y me prepare con una hora de antelación orando para recibir dignamente a Jesús. AMÉN.

 1 Padrenuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria

 Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.


María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero.

 Oración Final

María, ¡tú sabes cuántas gracias quiere comunicarme el Señor en la comunión! Haz que mi alma y la de todos los que nos estamos preparando para consagrarnos a tu corazón recibamos con fe ardiente a Jesús en la Eucaristía y Él obre en nuestro corazón lo que con anticipación obró en ti. AMÉN.

Fuente: Grupo de oración Totus Tuus Reina de la Paz.

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domingo, 18 de mayo de 2014

Consagración a la Reina de la Paz: Día 9


Día 9º de la preparación para consagrarme a la Reina de la Paz:

La Transfiguración.
 


 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén 

 2P.e 1, 16-19 Pues no nos fundábamos en fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz: «Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido». Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada. Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy bien en prestarle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones.

25 Agosto 1993

“Queridos hijos, hoy deseo que comprendáis que soy vuestra Madre, y que deseo ayudaros e invitaros a la oración. Solamente mediante la oración podréis entender y aceptar mis mensajes y vivirlos. Leed la Sagrada Escritura, vividla y orad para comprender los signos de este tiempo. Este es un tiempo especial y por eso estoy con vosotros, para acercaros a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo Jesús. Queridos hijos, deseo que seáis hijos de la luz y node las tinieblas; por lo tanto, vivid lo que os estoy diciendo. Gracias por haber respondido a mi llamada."

 Meditación

Luz en Jesús vieron los apóstoles en el Monte Tabor. El cielo abierto de par en par. Dios nos envía de nuevo a María para recordarnos que hemos sido creados para el cielo. Ella, la Reina de la Paz nos dice que seamos hijos de la luz, no de la oscuridad. Ella, la llena del Espíritu Santo me dice hoy “lee la Sagrada Escritura, vívela y ora con ella, así entenderás los signos de los tiempos.”

El Espíritu Santo es quien me guía e ilumina en la lectura de la Sagrada Escritura. Madre te pido que no lea la Biblia superficialmente o pensando que sé mucho de la Palabra de Dios, porque la he estudiado y conozco los génerosliterarios. ¡No! La Biblia es un libro incomparable. Es Palabra de Dios derramada. Carta de Dios dirigida a sus hijos y que no pierde fuerza divina con el pasar del tiempo. Es más, me da luz para explicarme el tiempo en el que vivo. Cristo con su Palabra sanaba, con su Palabra resucitaba a los muertos,… así muestra su omnipotencia Dios, con su Palabra divina. Hoy continúa haciéndolo.

 La Iglesia es quien muestra la Palabra de Dios. Yo soy iglesia, Madre. Yo creo que Cristo ha venido a la tierra para que yo vaya al cielo. Él me habla en la Biblia y por eso creo y amo su Palabra. Igual que el sacerdote besa el Evangelio en la Santa Misa con gratitud, así yo besaré la Sagrada Escritura al terminar diariamente de leerla y orar con ella. Cuidaré este libro sagrado porque Cristo me habla. Y yo  puedo escuchar su voz. Tú Madre me recuerdas en tu mensaje que debo orar con la Palabra de Dios porque es mi Tabor donde puedo escuchar la voz del Padre. Y al igual que Jesús yo seré transfigurado. AMÉN

 1 Padrenuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria

 Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.

 
María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero.

 Oración Final

 Jesús, hoy contemplo tu rostro transfigurado. Tu Divinidad mostrada. El cielo en ti y en la Palabra del Padre “este es mi Hijo amado… Escuchadlo”. Reina de la paz, haz que quienes nos estamos preparando para consagrarnos a tu Corazón nos dejemos conducir por la Palabra de tu Hijo amado y vivir aquí en la tierra el cielo en nosotros. Haz posible que mi corazón sea un Paraíso para Jesús, como lo fue tu Corazón. Un Tabor para Dios. AMÉN

Fuente: Grupo de oración Totus Tuus Reina de la Paz.

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sábado, 17 de mayo de 2014

Consagración a la Reina de la Paz: Día 8


Día 8º de la preparación para consagrarme a la Reina de la Paz:

El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión

 



En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Is 58, 6-8 Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor.

 
18 Marzo 2012

“Queridos hijos, vengo entre vosotros porque deseo ser vuestra Madre, vuestra intercesora. Deseo ser un vínculo entre vosotros y el Padre Celestial, vuestra mediadora. Deseo tomaros de las manos y caminar con vosotros en la lucha contra el espíritu impuro. Hijos míos: consagraos totalmente a mí. Yo tomaré vuestras vidas en mis manos maternas y os enseñaré la paz y el amor, y entonces las entregaré a mi Hijo. A vosotros os pido que oréis y ayunéis, porque solamente así sabréis testimoniar, de manera correcta, a mi Hijo por medio de mi corazón materno. Orad por vuestros pastores: para que unidos en mi Hijo puedan siempre anunciar alegremente la Palabra de Dios. Gracias.”

 
Meditación

María, ¿dónde estás tú cuando Jesús comienza a predicar el Reino de Dios? ¿Por qué Jesús lo hace pidiendo lo primero de todo mi conversión? Reina de la Paz, trae el don de la paz y de la conversión para esta sociedad en la que vivo. Para  mí, para mi familia, para mi grupo de oración, mi parroquia, mi país y para el mundo entero. ¡Hay tantos destrozos entre nosotros! ¡Esta sociedad está tan sometida al mal! Droga, alcohol, crisis económica, inmoralidad, guerras, influencias políticas y mediáticas que solo desean ejercer poder y no hacer el bien a los demás. Todo esto hace que veamos tanto mal: del cuerpo, del alma, de las familias, de los países, etc… Tú Madre, deseas que me consagre a ti para caminar contigo en la lucha contra el espíritu impuro. Sólo así estaré unido a Jesús. Solo así con la fe, la oración y el ayuno sabré en mi interior que son un medio poderoso para liberarme de los enemigos, con el poder de la bendición de Dios. Tú Madre eres intercesora de todos tus hijos. Tú quieres que se cumpla lo que no dice Isaías: surgirá tu luz como aurora. Tus heridas serán curadas, te seguirá la gloria de Dios. Hoy no solo me pides que ayune a pan y agua los miércoles y los viernes. También me pides que deje ejercer tu poder por medio de este ayuno en mí y en mi familia. No solo me pides que renuncie al alimento, sino que ayune de todo pecado y de aquello que me hace pecar. Hoy miraré en mi casa y entre mis cosas todo lo que poseo materialmente y tiraré y renunciaré a todo lo que no me hace bien espiritualmente: a los ídolos, a la música cuyo  contenido contradice el  evangelio, a los programas de televisión, radio y aficiones que me hacen daño y disminuyen mi fervor, libros en contra de Dios (brujería, hechicería, horóscopo, pornografía) fotografías, recuerdos de viajes que son figuras de ídolos (hindúes, budistas, africanos, plumas, revistas mundanas,… películas, videos que no favorecen la fe, la esperanza y la caridad en Dios. Hoy Madre quiero renunciar a todo tipo de colgante, joyas y objetos decorativos que son ídolos y amuletos. También la ropa con la que visto indecentemente o no es apropiada a mi vocación, y lo que tenga colgado en el coche o en las distintas estancias de mi hogar. A todo ello quiero renunciar par que por medio de Ti, reina de la Paz, a mí y a través de mí venga el Reino de Dios.

 

1 Padrenuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria

 

Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.

 

María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero.

 

Oración Final


Señor ¡cuántas cosas me esclavizan! Tú me llamas por la Reina de la Paz a acoger la gracia que nos traes, a liberarme. Pero no puedo solo. Haz que todos lo que nos preparamos para consagrarnos a nuestra Madre, estemos disponibles a la renuncia de todo mal. Que estemos prestos al sacrificio por amor a Dios para que nuestros corazones se abran a la gracia. Así vendrá la verdadera alegría a mi alma y testimoniaré con mi vida la Conversión. Así podré ser hijo de María verdaderamente y anunciar la Palabra de Dios. Llamaré a un sacerdote para que venga a casa. Para que bendiga mi hogar y sea liberado de toda mala influencia. Que sea un lugar de bien, donde María y Jesús están. Amén

Fuente: Grupo de oracion Totus Tuus Reina de la Paz

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viernes, 16 de mayo de 2014

Consagración a la Reina de la Paz: Día 7


Día 7º de preparación para consagrarme a la Reina de la Paz:

Bodas de Caná




En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Jn. 2. 3- 9b Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: «No les queda vino».

Jesús le contestó: «Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora». Su madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que él os diga». Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: «Llenad las tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó: «Sacad ahora y llevadlo al mayordomo». Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía.

 25 Octubre 2003

"Queridos hijos, os invito de nuevo a consagraros a mi corazón y al corazón de mi Hijo Jesús. Deseo, hijos míos, llevaros a todos por el camino de la conversión y de la santidad. Únicamente así, a través de vosotros, podemos llevar muchísimas almas por el camino de la salvación. No tardéis, hijos míos, sino decid con todo vuestro corazón: deseo ayudar a Jesús y a María para que muchísimos hermanos y hermanas conozcan el camino de la santidad. Así os sentiréis complacidos de ser amigos de Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamada."

 Meditación

 María, Tú me enseñas a orar en el momento que se produjo el milagro que hizo Jesús en Caná. Tú ves una necesidad y hablas con Jesús. Después te retiras confiada y abandonada a Dios. Sabes que su corazón actuará.Orar es hablar con Dios, con Jesús. ¿Cuánto me cuesta orar? Si rezo el rosario me aburro. Si voy a la iglesia me distraigo. Si estoy delante del Santísimo Sacramento del Altar no sé qué hacer o decir, ni a dónde mirar porque me canso.

Reina de la Paz, mira mi alma y lo que necesito. Y como en Caná háblale a Jesús de mi para que me haga vino nuevo y me transforme. Protégeme Madre, protege a todos tus hijos con tu oración para que el brillo falso que nos rodea no nos engañe y Satanás no reine, sino que triunfe tu corazón Inmaculado que da la verdadera paz y felicidad. María, tú oras constantemente. Haz que todos los que nos preparamos ahora para consagrarnos a tu corazón oremos y nos encontremos con tu Hijo Jesús. Que la oración sea nuestro respirar. Al igual que el cuerpo toma aire fresco y puro y se renueva, del mismo modo el que ora se va transformando. Si

respiramos es porque estamos vivos. Los cristianos que oramos, manifestamos

que estamos vivos por el Espíritu de Dios. La Iglesia que no ora, no puede engendrar seres vivos. Hoy tomaré una estampa grande de la Reina de la Paz, le pediré a un sacerdote que la bendiga y la pondré en casa junto a la Sagrada Escritura que puse el 1º día de preparación a la consagración a María en mi hogar. Así recordaré todos los días orar y presentarme ante ti Madre, para que tú le hables de mi al Señor. AMÉN


1 Padrenuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria


Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.

 María, Reina de la Paz, ruega por nosotros y por la paz del mundo entero.

Oración Final

Señor Jesús, te entrego las tinajas de mi vida: miserias, incapacidad, para que tú dispongas de todo mi ser. De lo que tú has creado y de lo que yo he estropeado, para que obres milagros en mí. Me regalas a María la Reina de la Paz para que me entregue a Ella. Por eso te pido la gracia de abrir mi corazón a la oración constante como Ella. Y no solo te lo pido para mí, sino también para todos los que nos estamos preparando para consagrarnos a tu madre. Amén.

Fuente: Grupo de oración Totus Tuus Reina de la Paz.

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