La vida es una oportunidad,
aprovéchala.
La vida es belleza,
admírala.
La vida es una bendición
disfrútala.
La vida es un sueño,
hazlo realidad.
La vida es un reto,
afróntalo.
La vida es un juego,
juégalo.
La vida es algo preciado,
cuídala.
La vida es algo valioso,
consérvala.
La vida es un misterio,
descúbrelo.
La vida es una promesa,
cúmplela.
La vida es dolor,
supéralo.
La vida es un himno,
cántalo.
La vida es un combate,
acéptalo.
La vida es una aventura,
desafíala.
La vida es una tragedia,
enfréntate.
La vida es suerte,
merécela.
La vida es vida,
defiéndela.
Tarde o temprano vendrán los tiempos cuando no puedas
hacer muchas cosas. Cuando algunas otras se volverán obsoletas o imposibles de
realizar. Pero siempre habrá que recordar que mientras seas joven, la vida debe
adquirir un sentido, un propósito. Y para llegar a ello se necesita ser
proactivo, para no lamentar cosas que no hiciste o dejaste de hacer. Siempre se
puede ser mejor. Aquí una lista de las cosas que probablemente lamentarás
cuando seas más grande:
1. No haber viajado cuando tuviste la oportunidad. Viajar es cada vez más difícil a medida que envejeces, pues tener una
familia de 3 o más personas resulta más complicado que sostenerte a ti solo.
2. No haber aprendido otro lenguaje. Te
arrepentirás cuando recuerdes que pasaste más de 4 años aprendiendo inglés en
la escuela y no recuerdas nada.
3. Permanecer en una mala relación.
Recuerda que “si decides estar en una relación infeliz, has decidido ser
infeliz”. Créeme, nadie que haya salido de una mala relación en el pasado, ha
volteado sin decir que hubieran deseado salirse antes.
4. Olvidar cuidar tu calidad de vida.
Enfermedades, malestares, son algunos de los padecimientos que pueden ser
evitados si te cuidas.
5. Perderte la oportunidad de ir a conciertos de tus cantantes
favoritos.
6. Tener miedo a hacer cosas. Siempre
que mires al pasado te dirás: “¿Por qué le tenía tanto miedo a eso?
7. No poner “hacer ejercicio” como una prioridad. Muchísimas personas alcanzarán la plenitud física de su vida acostados en
un sillón. Cuando llegues a los 40, 50 y más, lamentarás haberte quedado sin
hacer nada en lugar de haberte cuidado un poquito.
8. No haber vivido con un propósito: Para llegar a dónde quieres y
conseguir lo que siempre quisiste es preciso saber por dónde ibas, a menudo el
que nunca supo a dónde iba, siempre se lamentará de cuanto se perdió en el
camino. 9. No renunciar al trabajo que odias. Ok,
entendemos que hay que pagar los recibos, pero si no tienes un plan para
mejorar, podrías despertar 40 años después viviendo en un infierno laboral.
10. No haberte esforzado más en la escuela. No
es que las calificaciones te hagan más valioso, pero algún día por alguna
circunstancia te dirás que habrías deseado poner más atención en clase.
11. No darte cuenta lo guapo/guapa que eres.
Muchos de nosotros pasamos mucho tiempo lamentándonos por no ser tan guapos y
gastamos fortunas en mejorar algo que no nos parece. En realidad, somos bellos
todo el tiempo.
12. Tener miedo de decir “TE AMO”.
Cuando seas grande, verás que aunque tu amor no fue correspondido, siempre
habrás querido expresar tus sentimientos.
13. No escuchar los consejos de tus padres. Lo
sabemos, cuando eres joven no los quieres ni escuchar, pero créenos, cuando
crezcas, desearás tan siquiera poder escuchar su voz, más aún un consejo. Y lo
mejor es que todo lo que te dijeron era cierto.
14. Darle mucha importancia a lo que la gente piensa de ti. Te lo juro que en 20 años ni te acordarás de lo que aquella gente decía
sobre ti y que tanto te importaba.
15. Apoyar el sueño de otras personas por encima de los tuyos. Si, ayudar a otros es bueno, siempre y cuando te des también el tiempo y
espacio para brillar por ti mismo/a y realizar tus propios sueños.
16. Guardar rencor o resentimiento por alguien. Eso significa dejar que alguien viva en tu cabeza sin pagar renta. No vale
la pena. ¿Cuál es el punto de recordar y recordar el daño que te han hecho?
Déjalo ir.
17. No defenderte. La gente grande no deja que nadie les haga
algo que no quieren, tu tampoco deberías.
18. No haber hecho una actividad como voluntario. Créeme, ayudar a alguien voluntariamente a hacer su vida más placentera,
es algo que jamás lamentarás. Se siente increíble.
19. No cuidar tu vida interior: Si es verdad, no sólo somos
cuerpo, y nunca se siente tanta plenitud cuando se es Integro.
20. No preguntarles cosas de la vida a tus abuelos antes de perderlos. Ellos ya han pasado por donde tú vas caminando y son una fuente inmensa de
sabiduría. No pierdas la oportunidad de quererlos antes de que se vayan.
21. No haberle dado importancia a las cosas de Dios: Te darás cuenta que todo pasa
y todo cambia menos el amor de Dios y eso te hubiera ayudado a ser más
agradecido y más feliz.
22. No saber cocinar por lo menos un platillo que te guste. Aprende a cocinar, tú mismo te lo agradecerás.
23. No detenerte para apreciar el momento. Sí, lo sabemos, los jóvenes siempre son muy activos, pero detenerte y admirar a tu alrededor es algo bueno, hazlo.
24. No terminar lo que empiezas.
25. Dejar definirte a ti mismo por expectativas culturales. Nunca dejes que te digan: “nosotros no hacemos eso”.
26. No haber aprovechado los momentos de dolor para ser más fuerte. Todo tiene una razón de ser y los momentos difíciles, las rupturas y las complicaciones son oportunidades maravillosas para volver a comenzar con mayor sabiduría y entereza, verás que el carácter se forja en a adversidad y que es mejor seguir adelante que regresar por debilidad pues así nunca sabrás la luz y las maravillas que había después de ese momento.
27. No jugar más con tus hijos. Cuando seas más grande, verás cómo tu hijo pasó de “Papi porfa vamos a jugar” al “Vete de mi cuarto papá”.
28. No tomar riesgos, especialmente en el amor. Saber que te atreviste a declarar tu amor a alguien, incluso si fue el más grande fiasco de tu vida, será bien visto por ti mismo cuando eres viejo. Aplica para las cosas de la vida cotidiana. Al final lo recordarás con una risa.
29. No darte el tiempo para hacer contactos. Siempre los vas a necesitar, siempre. Así que mejor comienza a hacerlos.
30. Preocuparte demasiado por todo. Si las cosas tienen solución ¿para qué te preocupas?, y si no tienen solución, ¿para qué te preocupas?
31. Hacer más drama del necesario. ¿Para qué? Nadie lo necesita.
32. No pasar más tiempo con tus seres queridos. El tiempo que pasamos con las personas que amamos es limitado y pronto se acabará. Hazlo valer y aprovéchalo al máximo.
33. Nunca haber cantado o hablado frente a una audiencia. Sí, es muy difícil, suena descabellado. Pero atreverte te dará un empujón de autoestima increíble. Tú puedes hacerlo, aunque creas lo contrario. Te llevarás una grata sorpresa.
34. Haberte dejado llevar por diferencias inexistentes: A menudo marcamos distancia con personas sin conocerlas de verdad, personas que valen la pena, por cosas tan insignificantes, te darás cuenta que esas personas eran bendiciones que nunca supiste aprovechar. Hay oportunidades únicas en la vida.
35. No haber sido agradecido a tiempo. Es difícil verlo al inicio, pero eventualmente es más claro que cada momento en este mundo, desde el más mundano hasta el más increíble, es un regalo que se nos ha dado y somos increíblemente suertudos de haberlo recibido.
Bienaventurado el misionero
que vive enamorado de Cristo, que se fía de Él como lo más necesario y
absoluto, porque no quedará defraudado.
Bienaventurado el misionero
que cada mañana dice "Padre Nuestro", llevando en su corazón todas
las razas, pueblos y lenguas, porque no se conformará con una vida mezquina.
Bienaventurado el misionero que mantiene su ideal e ilusión por el Reino y no
pierde el tiempo en cosas accidentales, porque Dios acompaña a los que siguen
su ritmo.
Bienaventurado el misionero con un corazón puro y transparente, que sabe
descubrir el amor y la ternura de Dios sin complicaciones, porque Dios siempre
se le revelará.
Bienaventurado el misionero que reconoce y acepta sus limitaciones y
debilidades y no pretende ser invencible, porque Dios se complace en los
humildes.
Bienaventurado el misionero que sabe discernir con sabiduría lo que conviene
callar y hablar en cada circunstancia, porque nunca tendrá que arrepentirse de
haber ofendido a un hermano.
Bienaventurado el misionero que no puede vivir sin la oración y sin saborear
las riquezas de la Palabra de Dios, porque esto dará sentido a su vida.
Bienaventurado el misionero que anuncia la verdad sobre Jesucristo y denuncia
las injusticias que oprimen a los hombres, porque será llamado profeta de los
signos de los tiempos.
Bienaventurado el misionero que sabe asumir y valorar la cultura de los
pueblos, porque habrá entendido el misterio de la Encarnación.
Bienaventurado el misionero que tiene tiempo para hacer felices a los demás,
que encuentra tiempo para los amigos, la lectura, el esparcimiento, porque ha
comprendido el Mandamiento del Amor y se conoce humano y necesitado.
Por la Hna. María Virginia Ciette. Artículo originalmente publicado por Oleada Joven
Hoy es un buen día para
revolucionar, para hacer algo verdaderamente grande Hoy es un buen día para
formar una revolución del amor. ÚNETE a esta Campaña "YO REZO EL ROSARIO". Octubre mes del Rosario, vamos a darle la vuelta al mundo.
Te invito a que te unas a
formar el Rosario más grande posible, se trata de rezar un rosario o los que
quieras por una intención muy grande y después invitar a alguien más a que lo
rece o formar un grupo en el que recen el rosario, puede ser por un día, por
una semana o por todo el mes de octubre dedicado al rosario que sería lo mejor.
En mi vida he experimentado
grandes bendiciones al rezar el rosario, en mi familia, en mi trabajo, en mi
persona y en las personas que me rodean, por eso y convencida del poder del
Santo Rosario y de la intercesión y protección de la Virgen en todos los
momentos de mi vida, te animo a que nos unamos en oración.
Sólo necesitas iniciar tú
con un Rosario en mano y empezar a rezar con el corazón, nunca se sabe cuán
grande es algo hasta que no se conoce desde el corazón. Puede ser desde tu
casa, en un parque, en la Iglesia, con tu familia, sólo, en grupo, en comunidad, haz algo especial el día de
hoy y dedícaselo a la Virgen, una vez que lo reces invita a alguien más y que ese alguien invite a otra persona y así consecutivamente, veras que pronto muchas personas estarán rezando
gracias a ti y por ti.
El fin de esta campaña es
que todos los que participen pidan por una intención y se unan a las intenciones
de todos, y así poder formar una oración potentísima en la que se multipliquen
nuestros anhelos y nuestras fuerzas se unan. Los más grandes Santos de la humanidad
encontraron en el Rosario su más grande arma y bendición.
Las intenciones por las que puedes pedir son diversas, te
doy unos ejemplos:
Por
los más necesitados.
Por
las personas que no conocen a Dios.
Por
los sacerdotes
Por
las familias.
Por
la paz
Por
los que no tienen trabajo
Por
tus intenciones personales
Por
lo enfermos
Por
los que sufren en el cuerpo y en el alma
Por
los que pasan por momentos de prueba
Hay
tantas cosas porque pedir y sobre todo que agradecer, y el poder de la oración
es tan grande que estoy segura que la Virgen estará muy feliz con tu oración, anexo las 15
promesas a los que recitan el Santo Rosario, gracias por formar parte de esta campaña y que sea el comienzo de algo grande en tu corazón, así será, vamos a
darle cuantas flores merece la Virgen, una flor para ella cada día.
Las
15 Promesas de Nuestra Señora
1)
A todos los que recen devotamente mi Rosario, prometo mi protección especial y
grandes gracias.
2)
El que persevere en el rezo de mi Rosario recibirá alguna gracia especial.
3)
El Rosario será un arma muy poderosa contra el infierno; destruirá los vicios,
librará del pecado, disipará las herejías.
4)
El Rosario hará florecer las virtudes y las buenas obras y obtendrá a las almas
las más abundantes misericordias divinas; sustituirá en los corazones el amor
del mundo con el amor de Dios y los elevará al deseo de los bienes celestiales
y eternos. ¡Cuántas almas se santificarán por este medio!
5)
El que se confíe en mí con el Rosario no perecerá.
6)
El que rece devotamente mi Rosario, meditando sus misterios, no se verá
oprimido por la desgracia. Si es pecador, se convertirá; si es justo, crecerá
en gracia y tendrá la recompensa de la vida eterna.
7)
Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.
8)
Los que recen mi Rosario encontrarán durante su vida y en la hora de la muerte
la luz de Dios, la plenitud de sus gracias y participarán de los méritos de los
bienaventurados.
9)
Libraré prontamente del purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.
10)
Los verdaderos hijos de mi Rosario gozarán de una gran gloria en el cielo.
11)
Lo que pidáis mediante mi Rosario, lo obtendréis.
12)
Los que propaguen mi Rosario serán socorridos por mí en todas sus necesidades.
13)
He obtenido de mi Hijo que todos los miembros de la Cofradía del Rosario tengan
por hermanos durante la vida y en la hora de la muerte a los santos del cielo.
14)
Los que rezan fielmente mi Rosario son todos mis hijos muy amados, hermanos y
hermanas de Jesucristo.
15)
La devoción a mi Rosario es una gran señal de predestinación.
(Nuestra
Señora a Santo Domingo y al Beato Alano)
Deseo
de corazón que participes en esta bendición y que experimentes la Paz y las innumerables
gracias que te da el rezar el Rosario. La unión hace la fuerza y que mejor que
estar fuertes en nuestra consentida y para ella.
Va
por ti Madre del cielo, va por todos nosotros…..
Si tú, siervo de Dios, estás preocupado por algo, inmediatamente debes recurrir a la oración y permanecer ante el Señor hasta que te devuelva la alegría de su Salvación"
"La verdadera enseñanza que trasmitimos es lo que vivimos; y somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos."
"Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible."
"Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevarte contigo nada de lo que has recibido, sólo lo que has dado."
"El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote."
"Es siervo fiel y prudente el que, por cada culpa que comete, se apresura a expiarlas: interiormente, por la contrición y exteriormente por la confesión y la satisfacción de obra"
Por una pequeña recompensa se pierde algo que es inestimable y se provoca fácilmente al Dador a no dar más."
"Luchemos por alcanzar la serenidad de aceptar las cosas inevitables, el valor de cambias las cosas que podamos y la sabiduría para poder distinguir unas de otras."
"Predica el evangelio en todo momento, y cuando sea necesario, utiliza las palabras."
"Señor, hazme un instrumento de tu paz. Donde haya odio siembre yo amor; donde haya ofensa, perdón; donde hay duda, fe; donde hay desesperación, esperanza; donde haya tinieblas, luz; donde haya tristeza, alegría."
Todos o la mayoría de
nosotros hemos crecido con la “idea”, “costumbre” o “privilegio” de creer
quecontamos con un Ángel de la guarda
el cual nos acompaña para todos lados, nos cuida, nos protege, nos guía y no
nos deja solos en ningún momento.
Pues nada de lo que por
tanto tiempo se mantiene es mentira, si esta bella compañía fuera una mentira
inventada por alguien se convertiría en una simple leyenda como tantas hay, lo único
cierto es que si lo tenemos, todos tenemos un Ángel guardián que nos guía y que
nos aconseja de muchas maneras para que siempre tratemos de hacer las cosas
bien y también nos protege de todo mal.
Hoy 02 de octubre el Papa
Francisco en su homilía en la residencia
Sta. Marta Ciudad del Vaticano, habla sobre la realidad de este ser celestial
el cuál fue otorgado a cada uno de nosotros por Dios para que nos acompañe
siempre. “Pensar que nosotros podemos estar solos en este trayecto significaría
soberbia”.
Cuántas veces hemos escuchado: 'Pero... esto... debería hacer así, esto no
está bien, estate atento...': ¡muchas veces! Es la voz de nuestro compañero de
viaje. Estar seguros que él nos llevará al final de nuestra vida con sus
consejos, y por esto escuchar su voz, no rebelarnos.
Esta no es una doctrina sobre ángeles un poco fantasiosa: no, es realidad.
Lo que Jesús, Dios, ha dicho: 'Yo mando ángeles delante de ti para cuidarte,
para acompañarte en el camino, para que no te equivoques'". Papa
Francisco.
Qué hermoso es tener esta certeza de estar protegidos por alguien y más aún
si ese alguien es tu Ángel guardián, es preciso tener una buena relación con
una persona para escuchar su consejo, pues lo mismo pasa con tu Ángel como lo
menciona el Papa, debemos tener esa relación para poder escuchar y distinguir
de sus consejos pues nosotros no podemos aconsejarnos a nosotros mismos.
Disfruta de este privilegio y no olvides que así como cuando eras niño
antes de acostarte le rezabas a tu Ángel de la guarda para tener un buen sueño,
de esa misma manera el sigue estando contigo y te escucha, pues por decisiones
superiores el será tu fiel compañero de viaje.
“Queridos hijos, con amor materno les ruego: ámense los
unos a los otros. Que en sus corazones esté siempre, como mi Hijo lo ha querido
desde el principio: en el primer lugar, el amor hacia el Padre Celestial y
hacia su prójimo, por encima de todo lo terrenal. Queridos hijos míos, ¿acaso
no reconocen los signos de los tiempos? ¿Acaso no se dan cuenta que todo
eso que está en torno a ustedes —lo que está sucediendo—, es porque no hay
amor? Comprendan que la salvación está en los verdaderos valores. Acepten el
poder del Padre Celestial, ámenlo y respétenlo. Encamínense y sigan los pasos
de mi Hijo. Ustedes, hijos míos, apóstoles míos queridos, siempre se reúnen de
nuevo en torno a mí, porque están sedientos. Están sedientos de paz, de amor y
de felicidad. Beban de mis manos. Mis manos les ofrecen a mi Hijo, que es
manantial de agua pura. El reavivará su fe y purificará sus corazones, porque
mi Hijo ama los corazones puros y los corazones puros aman a mi Hijo. Solo los
corazones puros son humildes y tienen una fe pura. Pido de ustedes esos
corazones. Hijos míos, mi Hijo me dijo que yo era la Madre de todo el mundo. A
ustedes, que me aceptan como tal, les pido que me ayuden con su vida, oración y
sacrificio, para que todos mis hijos me acepten como Madre, para que yo los
pueda conducir al manantial de agua pura. Les doy las gracias. Queridos hijos
míos, mientras sus pastores, con sus manos benditas, les ofrecen el Cuerpo de
mi Hijo, den gracias siempre en su corazón a mi Hijo por su Sacrificio y por
los pastores que lo dan a ustedes siempre de nuevo.”
Message October 2, 2014
“With motherly love I implore you, love one another.
May there be in you hearts, as my Son desired from the very beginning, love for
the Heavenly Father and for your neighbor in the
first place – above everything of this world. My dear children, do you not
recognize the signs of the times? Do you not recognize that all of this that is
around you, all that is happening, is because there is no love? Comprehend that
salvation is in true values. Accept the might of the Heavenly Father, love Him
and honor Him. Walk in the footsteps of my Son. You, my children, my dear
apostles, you are always gathering around me anew, because you are thirsty. You
thirst for peace, love and happiness. Drink out of my hands. My hands are
offering to you my Son who is the spring of clear water. He will bring your
faith back to life and purify your hearts, because my Son loves pure hearts and
pure hearts love my Son. Only pure hearts are humble and have firm faith. I ask
for such hearts of you, my children. My Son told me that I am the mother of the
entire world. I ask of those of you who accept me as such to help me, with your
life, prayer and sacrifice, for all of my children to accept me as a mother –
so that I may lead them to the spring of the clear water. Thank you. My dear
children, as your shepherds offer you the Body of my Son with their blessed
hands, always in your hearts give thanks to my Son for the sacrifice and for
the shepherds that He always gives you anew.”
Messaggio del 2 ottobre 2014
«Cari figli con materno amore vi prego: amatevi gli uni
gli altri! Che nei vostri cuori sia come mio Figlio ha voluto fin dall’inizio:
al primo posto l’amore verso il Padre Celeste e verso il vostro prossimo, al di
sopra di tutto ciò che è di questa terra. Cari figli miei, non riconoscete i
segni dei tempi? Non riconoscete che tutto quello che è intorno a voi, tutto
quello che sta succedendo, accade perché non c’è amore? Comprendete che la
salvezza è nei veri valori, accogliete la potenza del Padre Celeste, amatelo e
rispettatelo. Camminate sulle orme di mio Figlio. Voi, figli miei,
apostoli miei cari, voi vi radunate sempre di nuovo attorno a me perché siete
assetati, siete assetati di pace, di amore e di felicità. Dissetatevi dalle mie
mani! Le mie mani vi offrono mio Figlio, che è Sorgente d’acqua pura. Egli
rianimerà la vostra fede e purificherà i vostri cuori, perché mio Figlio ama
con cuore puro ed i cuori puri amano mio Figlio. Solo i cuori puri sono umili e
hanno una fede salda. Io vi chiedo cuori del genere, figli miei! Mio Figlio mi
ha detto che io sono la Madre del mondo intero: prego voi, che mi accogliete
come tale, che con la vostra vita, preghiera e sacrificio mi aiutiate affinché
tutti i miei figli mi accolgano come Madre, perché io possa condurli alla
Sorgente d’acqua pura. Vi ringrazio! Cari figli miei, mentre i vostri pastori,
con le loro mani benedette, vi offrono il Corpo di mio Figlio, ringraziate sempre
nel cuore mio Figlio per il suo sacrificio e per i pastori che vi dà sempre di
nuovo».