martes, 14 de junio de 2016

AMOR EN TIEMPOS DE LIKE

















Todos  vivimos y damos sentido a nuestra vida por una sola razón: EL  AMOR.


Amar y ser amados es el deseo de toda persona, pues en lo profundo de su ser saben que sin amor su vida no tendría razón, en el fondo todo tiene un fin y ese es el querer ser amado, pero analizando la situación actual, llama mucho mi atención que cuanto más amor buscas más se aleja de ti esa realidad de conseguirlo y entiendo esto por una sola cosa, que el amor no se busca, por mucho que intentes hacerlo no será nunca la manera de obtenerlo.


Si, vuelvo a repetir, el amor no se busca, el amor se da, nos hemos olvidado que si quieres cosechar algo primero tienes que sembrar, como se pretende conseguir amor si siembras odio, desprecio, inseguridades, posesiones, faltas de cariño, de atención, empezando por ti mismo.


Todas las personas quieren un príncipe azul, o la princesa de sus sueños, pero no se preocupan por ser esa persona íntegra y completa para alguien más, si yo quiero a un príncipe entonces yo tengo que dar lo que yo quiero recibir, sin olvidar que no existen las personas perfectas, ese es el secreto del amor.


Veo en las redes sociales que ahora más que nunca el amor es algo así como un intercambio de mercancías o una subasta para ver quién da más, quien ofrece más, o es la época de las relaciones desechables y se olvidan de su esencia única, nada satisface, pero la realidad es que ni siquiera se está seguro de lo que se desea porque no existe ese intercambio real que es lo que forma el verdadero amor.


Un LIKE representa ya una aceptación o un detalle, y dónde quedaron esas tardes de café, en la que dos personas pueden conversar, conocerse, mirarse a los ojos, compartir pensamientos, tener detalles, tomarse de la mano. La única manera de conocerse es en el día a día, en convivir de manera presente y verdadera, mostrando lo que somos en realidad sin miedo de ser rechazados porque no somos perfectos, sin necesidad de mostrar una cara perfecta ante personas que no te conocen.


Miles de personas buscando el amor en el lugar equivocado, miles de personas buscando el amor de manera equivocada.


La única manera de llegar a la perfección es amando, y el amor involucra tener caridad, ser comprensivo, saber entender y escuchar, ser paciente, aceptar al otro como es y ayudarlo a ser mejor con tu mismo testimonio, saber perdonar y estar dispuesto a crecer y recorrer ese camino hermoso del amor, que sólo se logra a base de sacrificio.


Si quieres ese gran amor de verdad, empieza por dar amor de verdad, sin manipular, sin pretender, sin esperar recibir algo a cambio.


No se trata de ir corriendo detrás de la mariposa, el secreto está en cuidar el jardín para que ella venga a ti.


La medida del amor, es amar sin medida.


Autor: Myriam Orozco.

viernes, 10 de junio de 2016

Lo que nunca debes olvidar





  1. Mírate todos los días como un verdadero milagro.
  2. Recuerda que eres maravilloso porque eres hijo de Dios.
  3. Ama profundamente tu identidad única y reconoce que lo que haces jamás podrá reproducirse.
  4. Tu verdadero valor saldrá a la luz cuando ames con sinceridad a la persona que hay en ti y contribuyas con tu vida y tu testimonio a la sanación del mundo.
  5. Debes confiar en tu capacidad para tomar decisiones.
  6. No tengas miedo a fracasar o a fallar, recuerda que si nunca fracasas no tendrás la oportunidad de descubrir la fortaleza y el valor que residen en ti.
  7. Cuando las cosas no vayan como planeaste o soñaste permítete sentirte defraudado(a) pero nunca  inferior o ridiculizado.
  8. Procura no ponerte a la defensiva cuando seas criticado o se te llame la atención por algo que está mal.
  9. No pierdas tu tiempo pensando si eres lo suficientemente bueno para esta o aquella tarea, haz lo mejor que puedas hacer y siéntete satisfecho.
  10. Ese pensamiento que te hace sentir que no puedes realizar algo ELIMINALO!!!
  11. Nunca pienses que tu valor radica en tu belleza o títulos. Si has perdido tu trabajo no permitas que te hagan sentir que eres un fracasado, trabaja en recuperarte emocionalmente cuanto antes y sigue adelante.
  12. Actúa sin temor.
  13. Si no conseguiste algo, no pienses que es el fin del mundo, recrea en tu mente el proceso y descubre cual pudo haber sido tu fallo.
  14. Identifica lo que te molesta o lastima y trabaja diligentemente para sanarlo.
  15. No temas a los cambios, confía en que estos siempre serán para el beneficio de tu desarrollo y personalidad.
  16. Si te comparas con alguien, empieza a observar con detenimiento tus logros y podrá ver que eres único.
  17. La fuerza del Espíritu Humano puede Todo cuando está en unión con Dios.
  18. Pensar bien de ti mismo quiere decir aceptar el regalo de la vida que Dios te dio al crearte, agradécelo.
  19. Cuando hagas algo mal no te insultes a ti mismo, el inconsciente se lo cree, mejor corrígete.
  20. Ríete de tus errores, aprende a ser más fuerte que ellos.
  21. Es bueno estar rodeado de gente que te aprecia y respeta, pero si algún día no lo hacen, no pienses que eso disminuye tu valor.
  22. Tu cuerpo es sagrado, respétalo y cuídalo.
  23. Escribe. Muchas personas han superado momentos difíciles escribiendo.
  24. Ama lo que eres para poder darlo a manos llenas a los demás.
  25. La primera responsabilidad del ser humano es darse la mano a si mismo. ¡Ayúdate!
  26. Está bien que fracases, sin ello no podrías saber que es el triunfo.
  27. Se Humilde para que puedas valorar lo que Dios te da todos los días, el está en todo.
  28. Descubre tu propósito y vive para ello.
     
    Toda alma humana ha pasado o pasará por momentos de dificultad, de confusión, de prueba, y ha experimentado situaciones dolorosas, pero ten siempre presente que todos estos momentos nos sirven para fortalecer el alma, para hincharla de amor, para adquirir sabiduría, es en la tempestad donde se forja la virtud y se descubre la personalidad, es en la prueba donde se conquista el corazón.
Autor: Myriam Orozco
  1.  

lunes, 2 de mayo de 2016

Mensaje de la Virgen de Medjugorje, 02 de Mayo del 2016, Bosnia Herzegovina.







“Hijos míos, mi Corazón materno desea su sincera conversión y fe firme para que puedan transmitir el amor y la paz a todos aquellos que los rodean. Pero, hijos míos, no lo olviden: cada uno de ustedes es un mundo único ante el Padre Celestial; por eso, permitan que la obra incesante del Espíritu Santo actúe en ustedes. Sean, hijos míos, espiritualmente puros. En la espiritualidad está la belleza: todo lo que es espiritual está vivo y es muy hermoso. No olviden que en la Eucaristía, que es el corazón de la fe, mi Hijo está siempre con ustedes, viene a ustedes y parte el pan con ustedes porque, hijos míos, Él ha muerto por ustedes, ha resucitado y viene nuevamente. Estas palabras mías ustedes las conocen porque son la verdad y la verdad no cambia; solo que muchos hijos míos la han olvidado. Hijos míos, mis palabras no son ni antiguas ni nuevas, son eternas. Por eso los invito, hijos míos, a mirar bien los signos de los tiempos, a recoger las cruces despedazadas y a ser apóstoles de la Revelación. ¡Les doy las gracias!”

Message May 2, 2016
“Dear children, My motherly heart desires your true conversion and a firm faith so that you may be able to spread love and peace to all those who surround you. But, my children, do not forget; each of you is a unique world before the Heavenly Father. Therefore, permit the continuous working of the Holy Spirit to work on you. Be my spiritually pure children. In spirituality is beauty. Everything that is spiritual is alive and very beautiful. Do not forget that in the Eucharist, which is the heart of faith, my Son is always with you. He comes to you and breaks the bread with you; because, my children, for your sake He died, He resurrected and is coming anew. These words of mine are familiar to you because they are the truth, and the truth does not change. It is only that many of my children have forgotten it. My children, my words are neither old nor new, they are eternal. Therefore, I invite you, my children, to observe well the signs of the times, to ‘gather the shattered crosses’ and to be apostles of the revelation. Thank you”.

Messaggio del 2 maggio 2016       

“Cari figli, il mio Cuore materno desidera la vostra sincera conversione e che abbiate una fede salda, affinché possiate diffondere amore e pace a tutti coloro che vi circondano. Ma, figli miei, non dimenticate: ognuno di voi dinanzi al Padre Celeste è un mondo unico! Perciò permettete che l’azione incessante dello Spirito Santo abbia effetto su di voi. Siate miei figli spiritualmente puri. Nella spiritualità è la bellezza: tutto ciò che è spirituale è vivo e molto bello. Non dimenticate che nell’Eucaristia, che è il cuore della fede, mio Figlio è sempre con voi. Egli viene a voi e con voi spezza il pane perché, figli miei, per voi è morto, è risorto e viene nuovamente. Queste mie parole vi sono note perché esse sono la verità, e la verità non cambia: solo che molti miei figli l’hanno dimenticata. Figli miei, le mie parole non sono né vecchie né nuove, sono eterne. Perciò invito voi, miei figli, a osservare bene i segni dei tempi, a “raccogliere le croci frantumate” e ad essere apostoli della Rivelazione. Vi ringrazio”.

jueves, 14 de abril de 2016

NACIMOS PARA BRILLAR














¿Cuál es la finalidad del sol?, quizá no nos hemos hecho esta pregunta, pues son dos principalmente: dar luz, una luz tan grande que genere un calor que hace que sea posible la misma vida del ser.
El sol no va a dejar de brillar, aunque parezca que la noche oculte el sol y por un momento ceda su espacio a la oscuridad, no es así, es sólo un movimiento hecho con sabiduría para que exista un descanso emocional que compense tanta irradiación de energía.


Entonces, cuando Dios te creo a ti, lo hizo con una finalidad, el enciende a diario un alma que deja que entre ese reflejo de luz, y ¿Quién podrá apagar esa luz si es el creador de todo quién te ha creado para esa finalidad?
Habrá noches oscuras, incluso frías que parezcan interminables, habrá también quién quiera detener ese brillo pues simplemente no le es tolerable tanta luz y tanta energía, pero por más que esto suceda, recuerda, es sólo un movimiento que permite Dios para que tu alma descanse en quién te ha otorgado esa luz.


Pero, después de la noche más oscura viene el amanecer, después de la lluvia nace un arcoíris. Y recuerda siempre esto:


Nunca una noche ha vencido al amanecer ni nunca un problema ha vencido a la esperanza.


Autor: Myriam Orozco.

miércoles, 13 de abril de 2016

Consagración al sagrado corazón de Jesús y al inmaculado corazón de María.





Oración de Consagración






Santísimos corazones de Jesús y María,
unidos en el amor perfecto,
como nos miráis con misericordia y cariño,
consagramos nuestros corazones,
nuestras vidas, y nuestras familias a Vosotros.

Conocemos que el ejemplo bello
de Vuestro hogar en Nazaret fue un modelo
para cada una de nuestras familias.
Esperamos obtener, con Vuestra ayuda,
la unión y el amor fuerte y perdurable
que os disteis.

Que nuestro hogar sea lleno de gozo.
Que el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia,
y el respeto mutuo sean dados libremente a todos.
Que nuestras oraciones
incluyan las necesidades de los otros,
no solamente las nuestras.
Y que siempre estemos cerca de los sacramentos

Bendecid a todos los presentes
y también a los ausentes,
tantos los difuntos como los vivientes;
que la paz esté con nosotros,
y cuando seamos probados,
conceded la resignación cristiana
a la voluntad de Dios.

Mantened nuestras familias cerca
de Vuestros Corazones;
que Vuestra protección
especial esté siempre con nosotros.

Sagrados Corazones de Jesús y María,
escuchad nuestra oración.
Amén.





martes, 12 de abril de 2016

Del dolor a la gloria.





















La historia de Kayla Montgomery es una historia que nos conmueve e inspira porque en el fondo es la historia de cada uno de nosotros. En ella nos vemos reflejados, pues todos (con mayor o menor dramaticidad) vivimos el dilema de la vida; que es lucha, que es fragua, que es ser o no ser como diría el poeta.


En la vida tal vez uno de los problemas principales es que el problema se vuelva lo principal. En otras palabras: perder de vista lo esencial quedándonos obnubilados ante lo que nos hiere, en una actitud de autocompasión triste como describe Kayla al inicio, cuando cuenta que se encerró sola en su cuarto. Esa falta de esperanza, que es justificable por un momento, no puede convertirse en el eje de nuestra existencia. Porque de solo lamerse las heridas uno no se cura. Y lo que no se cura se infecta. Y lo que se infecta no solo causa más dolor (irónicamente) sino que incluso con el tiempo puede causar la muerte (tantas depresiones, angustias, suicidios … frutos de la desesperanza).


Si el problema se vuelve el centro de nuestra atención se le acaba dando un protagonismo desmesurado al bache, y de tanto mirarlo al poco tiempo este se convierte en un agujero negro. La mirada que se queda hechizada, fija en torno a aquella fragilidad, enfermedad, sufrimiento… es una mirada que acabará por reducir el mundo al tamaño de un alfiler.


Kayla por el contrario nos enseña que el mundo es grande, y que si se sueña, la mirada se abre a un sinnúmero de posibilidades (¡el horizonte es infinito!). Sí, existe siempre un camino distinto: el camino correcto, el camino de la vida. Ante los dramáticos males del mundo siempre tenemos una opción: «He puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas» (Deut 30,19).


Por ello, si la mirada se alza hacia un horizonte de grandeza, hacia un ideal correcto, ese por el cual vale la pena lanzarse y arriesgar, los ojos reciben un colirio que purifica y que nos da una aproximación nueva ante lo que nos aqueja. Se recibe esa esperanza que porta luz incluso en medio de las más densas tinieblas. Esperanza que no es optimismo ingenuo. Esperanza que aún siendo dramática se abre paso y persevera. Con ella la realidad adquiere su justa proporción y forma. Así el gigante imbatible se revela como un muro tantas veces imponente, pero siempre franqueable. Esa esperanza que nace del encuentro con alguien capaz de tendernos los brazos cuando desesperados gritamos por ayuda. Ese alguien que nos puede asegurar: existe un futuro, yo estoy y estaré contigo.





La historia de Kayla y de su entrenador es una historia grande. Es la historia del hombre; del dolor y de la aceptación; de la superación y de la confianza en el amor. Este testimonio evoca con fuerza aquellas palabras de San Pablo, quien en medio de tantos sufrimientos también encontró a Alguien que trajo una nueva esperanza a su vida. Ese Alguien que podía asegurarle un futuro incondicional porque estaba incondicionalmente con los brazos abiertos. Y no solo le prometió que estaría allí con él, durante y al final de una carrera atlética, sino durante y al final de la carrera de la vida; que es la que más vale y que es la que tendrá que afrontar ahora Kayla. Quién sabe, quizá ella podrá decir también como el apóstol: 


No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que continúo mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús. Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todavía. Pero una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante, corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jesús.  (Flp 3,12-14)





Fuente: Catholick Link.

lunes, 11 de abril de 2016

Felices los que saben amar.





Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse.
















Felices los que saben distinguir una montaña de una piedra,  porque evitarán muchos inconvenientes.


Felices los que saben descansar y dormir sin excusas, porque llegarán a ser sabios.


Felices los que saben escuchar y callar, porque todos los días aprenderán cosas nuevas.


Felices los que son suficientemente inteligentes como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean.


Felices los que están atentos a las necesidades de los demás, sin sentirse indispensables, porque serán permanentemente fuente de alegría.


Felices los que saben mirar seriamente las pequeñas cosas y tranquilamente las cosas importantes, porque llegarán lejos en esta vida.


Felices  los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desaire, porque su camino estará lleno de sol.


Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar, porque no se turbarán por lo imprevisible.


Felices ustedes si saben callar y ojala sonreír cuando se les quita la palabra, se les contradice o les pisan los pies, porque el evangelio comienza a penetrar en su corazón.


Felices ustedes si son capaces de interpretar siempre con benevolencia las actitudes de los demás, aún cuando las apariencias sean contrarias. Serán tomados por ingenuos, pero es el precio justo de la caridad.


Felices sobre todo, ustedes,  si saben reconocer  al señor en todo lo que encuentran,  entonces habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.